Contar con una cobertura de gastos médicos mayores se protegerá ante una eventual emergencia de salud; antes de contratar la póliza, evalúe cuáles son las restricciones y a que coberturas tiene derecho.

Dependiendo del seguro que se contrate, éste puede cubrir emergencias que sufra el beneficiario en el extranjero, partos normales o por cesárea, cirugías, rayos x, ultrasonido, estudios de laboratorio, servicios de ambulancia, pediatría y oftalmología, entre otros.

Para que la contratación de este servicio no resulte un dolor de cabeza, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones.

1. Acérquese con un agente de seguros: los seguros son herramientas complejas que además implican un contrato, por lo tanto, el papel del agente como asesor es básico. Comprueba que tu asesor cuente con cédula vigente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).

2. Compare servicios y precios: muchas veces la decisión por un seguro se basa en el precio. Sin embargo, lo ideal es hacer una evaluación profunda de las ventajas y desventajas de cada opción a considerar, para tomar decisiones informadas.

3. Evalúe la cobertura necesaria para su familia: factores como la prima, la suma asegurada, el nivel hospitalario y la cobertura son la base de su póliza. Elegir la opción que mejor se adapte a las necesidades de su familia es fundamental, ya que esto garantiza que obtendrá los mayores beneficios cuando alguno de sus seres queridos tenga que usar el seguro.

4. Considere la cobertura adicional y otros servicios: estos elementos pueden hacer una gran diferencia a la hora de calificar el valor agregado de su seguro. Servicios como la cobertura dental, por ejemplo, pueden ser factores decisivos que quizá quiera contratar de acuerdo con la edad de sus hijos y el nivel de uso que le de a opciones como esta.

5. Valore la experiencia: no sólo se trata de considerar la publicidad que ha visto de la compañía y sus productos, sino también hay que tomar en cuenta los años que tiene trabajando en el país y sobre todo, que sea una compañía legalmente establecida en México. En la CNSF puede consultar la lista de las compañías que cumplen con todos los requisitos para ofrecer servicios en el país.

6. Verifique que la aseguradora le garantice renovación vitalicia: este punto es fundamental, ya que existen seguros que sólo lo aseguran hasta cierta edad sin posibilidad de renovarlo, pero existen otros en donde le aseguran de manera vitalicia independientemente del estado de salud o su edad, siempre y cuando se encuentre pagada su póliza.

7. Revise a fondo la cláusula de preexistencia por antigüedad: cuando hay alguna enfermedad que no se haya declarado por ignorar su preexistencia algunas aseguradoras rechazan el pago de cualquier servicio relacionado con el padecimiento. No obstante, asegúrese de que la compañía que elija cubra las preexistencias siempre y cuando no haya habido manifestación alguna de síntoma relacionado con la enfermedad en un periodo largo de tiempo.

8. Pregunte por los tiempos de espera y los padecimientos que lo requieren: lo ideal es que los tiempos de espera para atender padecimientos específicos sean los menores. De esta manera, en menos de lo que imagina podrás gozar de todos los beneficios de su póliza.

9. Considere los beneficios fiscales: hay productos que ofrecen componentes como descuento o deducción para el pago de impuestos. Consulte con su asesor si los productos que le interesan cuentan con esta modalidad.

10. Manténga hábitos saludables: el que su familia y usted tengan un estado de salud envidiable, no sólo puede ayudarle a reducir el riesgo de alguna enfermedad, sino también puede ser un factor clave que influya en la cotización de su póliza, principalmente en la cobertura para adultos.